Si por algo se ha caracterizado Mad Men es por sus
esfuerzos por preservar el rigor histórico en cada uno de sus capítulos,
tanto histórica como estéticamente. Ahora, sabemos que esa buena
reputación tiene un precio, y no precisamente barato. La inclusión en el
último episodio emitido de la serie de AMC de una canción de los
Beatles ha supuesto un coste de 250.000 dólares.
El tema en cuestión es Tomorrow Never Knows, incluido en el álbum Revólver.
Fue utilizado en el capítulo "Lady Lazarus", visto en Estados Unidos el
pasado domingo 6 de mayo. En la escena, Don Draper, personaje
intepretado por Jon Hamm, escucha la canción mientras se sienta
plácidamente en su sillón.
Cerca de un 10% del presupuesto de un capítulo
El importe que ha pagado Lionsgate, la productora de la ficción
creada por Matt Weiner, a la poseedora de los derechos, la discográfica
EMI, equivale a cerca de un 10% del presupuesto del que habitualmente se
dispone para cada episodio. Las cifras que aportaba AMC a la productora
oscilaban en torno a los 2.7 millones dólares.
Primera vez en 5 años que se usa un tema de los Beatles
Que una grabación original de los Beatles aparezca en un programa de
televisión o una producción cinematográfica es un hecho casi
extraordinario. Sin ir más lejos, se trata de la primera vez en cinco
largos años que alguien logra los derechos de una canción de la banda de
Liverpool para una producción audiovisual, tal y como ha confirmado el
actual responsable de Apple Corps, Jeff Jones.
Como curiosidad, ni siquiera películas centradas precisamente en la eclosión de la música pop en Reino Unido, como la reciente Radio Encubierta, habían conseguido costearse el uso de una sola canción en su banda sonora.
Habitualmente, las composiciones del legendario grupo suelen
emplearse en campañas publicitarias, en forma de versiones realizadas
por otras bandas. Se debe a que los derechos de publicación de las
canciones (detentados por Sony) son hasta cinco veces más baratos que
los de los masters originales, cuyos derechos posee EMI.
La insistencia del creador de la serie posibilitó la compra
La razón que explica esta costosa hazaña reside en la
insistencia de Matthew Weiner. Este consideraba fundamental para
garantizar la rigurosidad histórica de su serie que un personaje
pudiera, en cualquier momento, oír una canción de los Beatles, en tanto
que en aquellos tiempos vivía su gran eclosión. Para el creador de Mad
Men era imprescindible, que no fuera una versión.
Weiner estuvo "luchando" durante más de un año por conseguir la
canción original. Esto, sumado al hecho de que tanto Paul y Ringo,como las herederas
de Lennon y George Harrison (Yoko Ono y Olivia Harrison) son fervientes
seguidores de Mad Men, acabó por dar luz verde a la operación.
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