
El documental All Together Now, dirigido por el canadiense Adrian Wills, que se presentó en mayo en el festival Silverdocs de Washington, tuvo un lanzamiento especial en Liverpool, se proyectó también en Las Vegas y finalmente será distribuido mundialmente en DVD.
El tema es el espectáculo titulado Love, que el grupo canadiense Cirque du Soleil estrenó hace dos años en Las Vegas, una creación audiovisual inspirada en el universo Beatle, resultado de la larga amistad del director del grupo, Guy Laliberté, con el fallecido George Harrison. Sin embargo, el film no es un mero registro de Love sino un testimonio de los entretelones de su puesta en marcha, en la que participaron Paul, Ringo, Yoko Ono y Olivia Harrison. Love fue presentado en la sala del hotel The Mirage de Las Vegas, y su preparación no constituyó solamente un acontecimiento en el mundo del espectáculo. También implicó el reencuentro, alrededor de un proyecto común, de un grupo de gente que estuvo largamente distanciada.
La película de Adrian Wills es el testimonio de ese reencuentro. Muestra a Paul y a Ringo Starr trabajando con Yoko y con Olivia, y al productor de los Beatles, Sir George Martin mezclando su música en versiones para el siglo XXI.
Love es un show de 180 millones de dólares, que se estrenó en un teatro construido especialmente para él en The Mirage, inaugurado en 2006. En él, el Cirque du Soleil combina danza, acrobacias y escenarios extravagantes para interpretar la evolución de la música de los Beatles desde el pop a la sicodelia utópica, actualizando con tecnología del siglo XXI las imágenes y la música del Sargento Pepper y su banda.
El director Wills ha filmado ya otros espectáculos del Cirque, y All Together Now fue pensada inicialmente como una película promocional de alcances modestos. Sin embargo, fue creciendo a medida que se iba haciendo. Wills ha señalado que su intención fue "contar la historia sobre esta gente que son mitos", y que el documental fue para ellos "una manera de que pudieran lidiar con su pasado de una forma que está en el presente".
Para los partícipes en el proyecto se trató de una experiencia muy fuerte: tenían que superar diferencias amargas, que se han venido arrastrando desde la ruptura de los Beatles hace casi cuatro décadas. El director comenta: "No iba a ser definitivo, pero era algo nuevo en lo que estaban trabajando y creo que los emocionó. Éramos conscientes de que estábamos capturando la historia".
Hace casi un año, al cumplirse el primer aniversario del estreno de Love, McCartney, Starr, Yoko y Olivia se habían reunido en Las Vegas, en el lobby del teatro The Mirage, para inaugurar dos placas de homenaje a los Beatles fallecidos. En ese momento, Guy Laliberté afirmó que se trataba de la celebración de un gran viaje que había comenzado el año anterior, y que el Cirque podía estar orgulloso de lo conseguido hasta el momento.
Ese orgullo se extiende ahora al documental de Wills, quien se confiesa admirador de los Beatles "desde los cuatro o cinco años", y que afirma haber creído siempre que la idea inicial de Harrison con respecto a Love (la seguridad de que el Cirque y la música de los Beatles eran compatibles), resulta plenamente confirmada por los hechos.
Todos los involucrados reconocen que hubo momentos muy tensos durante la puesta en escena de Love y en la realización de la película, pero están satisfechos del resultado. Jonathan Clyde, ejecutivo de la empresa Apple Corps, que maneja el legado de los Beatles, ha señalado que tanto los músicos de Liverpool como el Cirque du Soleil son vigorosos protectores de sus respectivas imágenes. "Ninguna de las partes ha hecho concesiones", sostuvo Clyde en una entrevista. "Era un desafío y hubo momentos de gran dificultad", admitió igualmente.
Wills solamente logró entrevistar a Ringo y Paul para su film luego de haberse ganado la confianza de Yoko y Olivia. Para entonces ya había empezado a rodar, y no sabía si conseguiría efectivamente incorporar esas entrevistas a la película. También tuvo que enfrentar desacuerdos entre las celebridades a propósito de la resolución de determinadas secuencias.
Al principio, a Yoko no le gustó la secuencia en que el film presentaba la canción Come Together, mostrándola a ella con cara de agotamiento mientras en la pantalla se ve a un grupo de bailarines vestidos de negro. A su juicio, la versión le parecía muy liviana comparada con lo que, entiende, John Lennon quería cuando compuso la canción. Sin embargo, ese y otros desacuerdos no llegaron a desmoronar el trabajo en equipo. En muchos momentos la película muestra a Starr, McCartney, Olivia y Yoko cooperando intensamente con Martin y con el Cirque.
En público al menos, los involucrados han expresado igualmente su satisfacción. Olivia Harrison ha dicho que el trabajo del Cirque es magnífico. "El show es muy exigente para ellos y para sus vidas; implica diez actuaciones a la semana. No creo que George se sorprendiera del éxito conseguido". McCartney ha tenido palabras de recuerdo para sus ex-colegas fallecidos: "Es excepcional poder formar parte de la presentación y del documental, ya que los chicos no están aquí y el show ha sido un gran éxito. Ambos eran extraordinarios".
Por la razón que sea, el recuerdo de Ringo se ha centrado en George: "Era un músico grandioso y un gran amigo. Le quiero y le echo de menos. Que Dios le bendiga, y estoy seguro que donde quiera que esté en este momento, estará sonriendo". Por su parte Yoko pensó en John: "Estaría muy contento y orgulloso de que el show fuera un éxito, y de que Paul esté con nosotros".
El tema es el espectáculo titulado Love, que el grupo canadiense Cirque du Soleil estrenó hace dos años en Las Vegas, una creación audiovisual inspirada en el universo Beatle, resultado de la larga amistad del director del grupo, Guy Laliberté, con el fallecido George Harrison. Sin embargo, el film no es un mero registro de Love sino un testimonio de los entretelones de su puesta en marcha, en la que participaron Paul, Ringo, Yoko Ono y Olivia Harrison. Love fue presentado en la sala del hotel The Mirage de Las Vegas, y su preparación no constituyó solamente un acontecimiento en el mundo del espectáculo. También implicó el reencuentro, alrededor de un proyecto común, de un grupo de gente que estuvo largamente distanciada.
La película de Adrian Wills es el testimonio de ese reencuentro. Muestra a Paul y a Ringo Starr trabajando con Yoko y con Olivia, y al productor de los Beatles, Sir George Martin mezclando su música en versiones para el siglo XXI.
Love es un show de 180 millones de dólares, que se estrenó en un teatro construido especialmente para él en The Mirage, inaugurado en 2006. En él, el Cirque du Soleil combina danza, acrobacias y escenarios extravagantes para interpretar la evolución de la música de los Beatles desde el pop a la sicodelia utópica, actualizando con tecnología del siglo XXI las imágenes y la música del Sargento Pepper y su banda.
El director Wills ha filmado ya otros espectáculos del Cirque, y All Together Now fue pensada inicialmente como una película promocional de alcances modestos. Sin embargo, fue creciendo a medida que se iba haciendo. Wills ha señalado que su intención fue "contar la historia sobre esta gente que son mitos", y que el documental fue para ellos "una manera de que pudieran lidiar con su pasado de una forma que está en el presente".

Para los partícipes en el proyecto se trató de una experiencia muy fuerte: tenían que superar diferencias amargas, que se han venido arrastrando desde la ruptura de los Beatles hace casi cuatro décadas. El director comenta: "No iba a ser definitivo, pero era algo nuevo en lo que estaban trabajando y creo que los emocionó. Éramos conscientes de que estábamos capturando la historia".
Hace casi un año, al cumplirse el primer aniversario del estreno de Love, McCartney, Starr, Yoko y Olivia se habían reunido en Las Vegas, en el lobby del teatro The Mirage, para inaugurar dos placas de homenaje a los Beatles fallecidos. En ese momento, Guy Laliberté afirmó que se trataba de la celebración de un gran viaje que había comenzado el año anterior, y que el Cirque podía estar orgulloso de lo conseguido hasta el momento.
Ese orgullo se extiende ahora al documental de Wills, quien se confiesa admirador de los Beatles "desde los cuatro o cinco años", y que afirma haber creído siempre que la idea inicial de Harrison con respecto a Love (la seguridad de que el Cirque y la música de los Beatles eran compatibles), resulta plenamente confirmada por los hechos.
Todos los involucrados reconocen que hubo momentos muy tensos durante la puesta en escena de Love y en la realización de la película, pero están satisfechos del resultado. Jonathan Clyde, ejecutivo de la empresa Apple Corps, que maneja el legado de los Beatles, ha señalado que tanto los músicos de Liverpool como el Cirque du Soleil son vigorosos protectores de sus respectivas imágenes. "Ninguna de las partes ha hecho concesiones", sostuvo Clyde en una entrevista. "Era un desafío y hubo momentos de gran dificultad", admitió igualmente.
Wills solamente logró entrevistar a Ringo y Paul para su film luego de haberse ganado la confianza de Yoko y Olivia. Para entonces ya había empezado a rodar, y no sabía si conseguiría efectivamente incorporar esas entrevistas a la película. También tuvo que enfrentar desacuerdos entre las celebridades a propósito de la resolución de determinadas secuencias.
Al principio, a Yoko no le gustó la secuencia en que el film presentaba la canción Come Together, mostrándola a ella con cara de agotamiento mientras en la pantalla se ve a un grupo de bailarines vestidos de negro. A su juicio, la versión le parecía muy liviana comparada con lo que, entiende, John Lennon quería cuando compuso la canción. Sin embargo, ese y otros desacuerdos no llegaron a desmoronar el trabajo en equipo. En muchos momentos la película muestra a Starr, McCartney, Olivia y Yoko cooperando intensamente con Martin y con el Cirque.
En público al menos, los involucrados han expresado igualmente su satisfacción. Olivia Harrison ha dicho que el trabajo del Cirque es magnífico. "El show es muy exigente para ellos y para sus vidas; implica diez actuaciones a la semana. No creo que George se sorprendiera del éxito conseguido". McCartney ha tenido palabras de recuerdo para sus ex-colegas fallecidos: "Es excepcional poder formar parte de la presentación y del documental, ya que los chicos no están aquí y el show ha sido un gran éxito. Ambos eran extraordinarios".
Por la razón que sea, el recuerdo de Ringo se ha centrado en George: "Era un músico grandioso y un gran amigo. Le quiero y le echo de menos. Que Dios le bendiga, y estoy seguro que donde quiera que esté en este momento, estará sonriendo". Por su parte Yoko pensó en John: "Estaría muy contento y orgulloso de que el show fuera un éxito, y de que Paul esté con nosotros".
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